La iniciativa de la concertista Mahani Teave ya educa musicalmente a más del 5% de los niños del lugar habitado más aislado del mundo.

En noviembre de 2011, tras la donación de algunos instrumentos, la pianista y Embajadora Cultural Mahani Teave concretó el sueño que había forjado desde sus 9 años, cuando tuvo que vivir el desarraigo para poder dedicarse a la música: Comenzar una escuela de Música y de las Artes. Sin siquiera tener un lugar dónde realizar las clases, pero con todas las ganas y la buena voluntad de la comunidad quien donó instrumentos, logró comenzar a dictar clases junto a cuatro profesores, disciplinas como piano, violín, violoncello y ukelele.

A falta de un lugar, pero con instrumentos y niños ávidos por aprender, la Escuela ocupó espacios  facilitados por la Parroquia Santa Cruz y el Liceo Lorenzo Baeza Vega, además de utilizarse la casa de un profesor.

Esta Escuela de Música y de las Artes es el primer proyecto de la formalizada ONG TOKI Rapa Nui, que aúna no sólo los proyectos de la concertista, sino de un grupo de jóvenes rapanui, que buscan levantar un Centro de Desarrollo en Isla de Pascua que trabaje áreas sociales, patrimoniales, culturales y medioambientales.

¿Por qué una Escuela de Música en Rapa Nui?  

Los pueblos indígenas son uno de los grupos más vulnerables a nivel mundial producto de la injusticia  histórica  de  que  han  sido  víctima,  ya  sea  a  través  de  la  colonización,  la  posterior desposesión de sus tierras, territorios y recursos, la opresión, discriminación, asimilación, así como la falta de control de sus propios modos de vida.

El pueblo rapanui no es la excepción a ello, además el hecho de ser el lugar habitado más aislado del mundo explica en parte la falta de medios y oportunidades a que se ven expuestos sus habitantes para alcanzar un desarrollo pleno y sustentable. Esta carencia hace que no existan muchas veces los medios para que los niños y jóvenes puedan desarrollar sus talentos o siquiera acceder al arte y la música como un lenguaje que pueda ayudarlos a expresarse.

Y aún más, en Isla de Pascua existen flagelos sociales asociados a este aislamiento y faltas de oportunidades: drogadicción, altas tasas de alcoholismo y un porcentaje tres veces más alto de violencia familiar en comparación con el continente son duras realidades que la infancia de Rapa Nui debe enfrentar.

Ante esta realidad, la concertista sintió que la música era una oportunidad que no podía estar ausente. No sólo porque los rapanui son uno de los pueblos más musicales del mundo sin oportunidades reales de formarse musicalmente, sino sobre todo, porque la música entrega valores como la disciplina, la perseverancia y un grupo de pares que protege a la infancia de los crudos flagelos a los que están expuestos.

El éxito de esta iniciativa está en el apoyo completo de la comunidad, así como los más de 70 niños y jóvenes isleños estudiando totalmente gratis.

Hoy este proyecto está en un punto crucial: necesita financiamiento estable para seguir adelante y necesita construir un lugar que pueda servir tanto como espacio para la escuela de Música, como para varios de los proyectos que la ONG Toki quiere abrazar y que buscan preservar e impulsar cultural, social y medioambientalmente a Rapa Nui.

 

Enlaces de Interés:

https://www.youtube.com/watch?v=moLsBqW2GZo

https://www.youtube.com/watch?v=TVG0IpUE1BE

https://www.youtube.com/watch?v=GgxCp7Rq05w

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